Este video profundiza en la estructura de la noche oscura, distinguiendo entre la fase activa y la pasiva. En la noche activa, la persona realiza un esfuerzo consciente y disciplinado para purificar los apetitos sensitivos y espirituales. Por su parte, en la noche pasiva es Dios quien actúa directamente en el alma, privándola de consuelos, gustos y sensaciones agradables para purificar sus potencias más profundas. Aunque este proceso genera aridez, sequedad y aparente abandono, el autor aclara que produce una paz latente y constituye una oportunidad de madurez espiritual.